top of page

La tridimensionalidad en la imagen del Hombre de la Síndone de Turín

Existen dos hitos destacados en la forma en la que actualmente podemos contemplar la Síndone de Turín (conocida como la “Sábana Santa de Turín”). El primero tuvo lugar en 1898, cuando Humberto de Saboya con motivo de la boda de su hijo, autorizó una ostensión de la Sábana Santa, y que fuera fotografiada por Secondo Pía, un abogado turinés aficionado a la fotografía. Cuando éste reveló las placas, observó con nitidez en el negativo fotográfico el cuerpo y el Rostro de un

Hombre.

A partir de entonces, el lienzo comenzó a ser contemplado no sólo como una reliquia, sino como algo digno de estudio, cuya observación permitió deducir muchos detalles sobre el relato evangélico de la Pasión.

El segundo sucedió en 1976, cuando un capitán de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos de Norteamérica (USAF), Eric J. Jumper, adquirió privadamente un equipo para análisis de imágenes denominado VP-8; para familiarizarse con dicho equipo estuvo acompañado de Jack Jackson, también con la graduación de capitán de la USAF; ambos trabajaban como físicos en el Jet Propulsion Laboratory, organismo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (Air Force Academy, Colorado Springs).

Mientras se familiarizaban con el funcionamiento del equipo, entre las imágenes y fotografías que analizaron, introdujeron una del rostro del Hombre de la Sábana Santa, advirtiendo que dicha imagen se comportaba de forma diferente, pues mostraba información 3D.

Decididos a estudiar dicho fenómeno, organizaron una convención de científicos, que redactó y envió un protocolo de trabajo a Italia proponiendo el estudio científico de la Síndone, dicha solicitud fue autorizada finalmente por la casa de Saboya (su propietaria entonces) y la Santa Sede. En 1978 un nutrido grupo investigadores se desplazó a Turín (Italia), para estudiar directamente el lienzo, tras lo cual, publicaron en 1981 un documento de consenso con los resultados obtenidos.

Desde entonces se sucedieron una serie de estudios y publicaciones, unos más controvertidos, o sensacionalistas, que otros. En España, dichos estudios continuaron en el seno del Centro Español de Sindonología (C.E.S.) fundado en 1987, con sede en Valencia, organizándose en 1990 un equipo de destacados profesionales en diferentes campos de conocimiento, el Equipo de Investigación del CES (EDICES), el cual, aunque entregado durante las últimas décadas al estudio del conocido como “Sudario de Oviedo, o “Sudarium Domine”, se implicó posteriormente también en el estudio de la Síndone de Turín.

La información desarrollada y recogida por el EDICES, especialmente al cotejar e imbricar la información forense presente en ambos lienzos (el de Turín y el de Oviedo), ha permitido elevar el conocimiento de dicha información tridimensional; aunque el origen de la imagen del Hombre de la Síndone, continúa siendo un misterio sin resolver, es decir, cómo y porqué dicha información tridimensional está presente en la Síndone de Turín (no así en el Sudario de Oviedo).

La Síndone de Turín, es y continúa siendo hasta el día de hoy como dijera San Juan Pablo II, «una provocación a la inteligencia» (sic).


Antonio Petit Gancedo



74 visualizaciones1 comentario
bottom of page